Es la pregunta que más nos hacen y la peor respondida en internet. Encontrarás cifras sueltas por todas partes: cuarenta, cien, doscientas.
Ninguna de esas cifras tiene respaldo. Google no publica un umbral, y nadie de fuera puede conocerlo, porque no existe un número único: depende de contra quién compitas y desde dónde te busquen. Lo bueno es que tu número sí se puede estimar, y puedes hacerlo tú esta tarde.
Lo que Google dice sobre el orden de los resultados
Google publica los tres factores con los que ordena los resultados locales:
- Relevancia. Cómo de bien encaja tu ficha con lo que la persona ha buscado.
- Distancia. A qué distancia estás de quien está buscando.
- Prominencia. Cómo de conocido es tu negocio.
Sobre las reseñas hay una frase concreta, dentro de prominencia: «Cuantas más reseñas y valoraciones positivas tengas, mejor será la posición local de tu empresa».
Hay otra que conviene recordar cuando te llamen por teléfono ofreciéndote el primer puesto: «no hay forma de solicitar ni pagar para mejorar la posición local en Google».
Eso es todo lo oficial que existe. Más reseñas y mejor valoradas ayudan, sin ninguna cifra asociada.
Por qué la pregunta está mal planteada
No estamos ante un examen con nota de corte, sino ante una carrera contra los negocios que tienes al lado.
Si tienes una peluquería y las otras tres de tu calle acumulan 40, 55 y 60 reseñas, tu objetivo no consiste en «tener muchas»: consiste en dejar de ser la que menos tiene de las cuatro. Si estás en un polígono y el competidor más cercano queda a dos kilómetros con nueve reseñas, tu número es otro completamente distinto.
Además cambia con cada persona que busca, porque la distancia se mide desde su móvil y no desde tu puerta. No existe una posición única: hay una posición por cada punto del mapa.
Cómo calcular tu número en diez minutos
Esto no es una estimación teórica, es mirar lo que hay.
1. Abre una ventana de incógnito. Si buscas con tu sesión iniciada, Google ya sabe cuál es tu negocio y te lo muestra. Estarías midiendo tu propio sesgo.
2. Busca como buscaría un cliente. No escribas el nombre de tu negocio, escribe lo que pondría alguien que todavía no te conoce: «peluquería» y tu barrio, «bar de pintxos» y tu calle, «taller de chapa y pintura» y tu pueblo.
3. Mira el bloque de tres. Google muestra tres negocios en el mapa antes del enlace «Más sitios». Ese bloque se lleva la mayoría de las llamadas, y aparecer en cuarta posición se parece bastante a no aparecer.
4. Apunta dos columnas. De cada uno de esos tres negocios, el número de reseñas y la nota media.
| Competidor | Reseñas | Nota |
|---|---|---|
| El primero | ||
| El segundo | ||
| El tercero | ||
| Tu negocio |
5. Tu objetivo es el del medio. No necesitas batir al primero. Necesitas pasar al tercero y quedarte cerca del segundo. Esa diferencia, en números concretos, es tu respuesta.
Repite la búsqueda desde otro punto del pueblo, o desde el móvil de alguien que viva en otro barrio. Verás que el bloque de tres cambia, y eso también es información: te dice en qué zonas no apareces.
La nota pesa tanto como la cantidad
Ciento veinte reseñas con un 3,9 no compiten con sesenta con un 4,8. El cliente lee la nota antes que el número, y el número solo le sirve para decidir si se fía de la nota.
También existe un punto de saturación. Entre 4,7 y 5,0 la diferencia que percibe el cliente es mínima, y una media perfecta de 5,0 con muchas reseñas empieza a resultar sospechosa. No merece la pena perseguir el cinco redondo.
El ritmo importa más de lo que parece
Pasar de cero a cuarenta reseñas en una semana y no volver a recibir ninguna en seis meses es el patrón que Google busca cuando rastrea manipulación. Un negocio real no se comporta así.
Lo que te conviene es un goteo constante, parecido a tu volumen de clientes. Resulta poco espectacular y es lo que aguanta con el tiempo.
Por eso, cuando alguien te promete «treinta reseñas el primer mes», te está prometiendo dos cosas a la vez: un resultado que no controla y un patrón que puede costarte la ficha. Lo que está permitido y lo que no, con la política enlazada.
Ese goteo constante aparece cuando el cliente tiene el sitio delante en el momento adecuado, que es la función de un soporte NFC en la barra.
Lo que ninguna reseña puede arreglar
Si tu ficha está a medias, con la categoría mal elegida, el horario sin festivos y sin fotos recientes, las reseñas no van a salvarte. Relevancia y prominencia son factores distintos, y trabajar el segundo con el primero roto es tirar el esfuerzo.
Antes de contar reseñas, repasa los siete campos de tu ficha. Es gratis y se hace en una tarde.