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Dónde puedes poner la tarjeta de reseñas sin saltarte las normas de Google

5 min de lectura

Dónde puedes poner la tarjeta de reseñas sin saltarte las normas de Google

Vendemos soportes NFC para reseñas, así que este artículo va contra nuestro interés comercial a corto plazo. Lo publicamos igual, porque un negocio que pierde su ficha de Google por usar mal el producto deja de ser cliente de una forma bastante definitiva.

La política de contenido de Google dice esto, literalmente:

«Cuando soliciten reseñas, los comerciantes no deben exigir ni presionar a los usuarios para que dejen valoraciones o escriban reseñas mientras se encuentren en el establecimiento».

Leída con prisa, esa frase parece prohibir precisamente lo que hace una tarjeta encima de la barra. Leída con calma, dice algo bastante distinto.

Los dos verbos que marcan el límite

Fíjate en los verbos: exigir y presionar. Google no prohíbe pedir reseñas dentro de tu local. En el mismo cuerpo de políticas se permite invitar a los clientes a opinar, y el propio Perfil de Empresa ofrece un enlace corto para compartir precisamente con ese fin.

Lo que se prohíbe es dejar al cliente sin salida. El límite no está en el sitio donde colocas el soporte, sino en quién toma la decisión de usarlo. Si el cliente puede pasar de largo sin que ocurra nada, estás invitando. Si hay alguien de la casa esperando a que escriba, estás presionando.

Un cartel no presiona a nadie. Una persona de pie a tu lado, sí.

Situaciones permitidas y situaciones que no lo están

SituaciónPor qué
SíSobre la barra, el mostrador o la mesaEl cliente la usa si le apetece
SíJunto al escaparate o a la puerta de salidaNadie observa quién la toca
SíEn la pared, al lado de la cajaEs ambiental, no va dirigida a nadie
SíEnlace en el ticket, la factura o el correo de confirmaciónSe lee en casa, sin nadie delante
SíWhatsApp o correo al día siguiente, a todos los clientes por igualFuera del local y sin filtrar
Con cuidadoCamarero que señala la tarjeta al cobrar y sigue a lo suyoCorrecto mientras no se quede esperando
NoDarle la tarjeta en la mano y quedarse mirandoEs presión, y con testigo
No«Si nos dejas cinco estrellas, el café va de mi cuenta»Reseña incentivada, prohibida
No«Ponnos cinco estrellas» o «di que te atendió Maialen»Es pedir un contenido concreto
NoFijar un objetivo de reseñas por turno a la plantillaProhibido, y acaba en presión

Las cuatro últimas filas no son opiniones nuestras. Son supuestos que la política nombra uno por uno.

Lo de nombrar al camarero en la reseña

Google prohíbe expresamente pedir «reseñas que incluyan contenido específico; por ejemplo, contenido en el que se identifique a un empleado». También prohíbe que el negocio encargue a su personal conseguir reseñas con un contenido determinado o alcanzar un número concreto.

Esta norma pilla a mucha gente a contrapié, porque pedir al cliente que nombrase al camarero que le había atendido era una costumbre extendida y bienintencionada. Servía para repartir propinas y para reconocer a quien trabajaba bien. Aun así queda fuera, y las reseñas conseguidas de esa manera se pueden retirar.

La alternativa es sencilla: no pedir nada y dejar que el cliente lo cuente por su cuenta. Cuando alguien escribe el nombre de tu camarera porque le ha dado la gana, esa reseña vale el triple y nadie puede tocarla.

Por qué la norma juega a tu favor

Dejando la política a un lado, mira el resultado que obtiene cada método.

Una reseña arrancada bajo presión, con alguien delante mirando, sale como cabe esperar: «Muy bien», «Todo correcto», cuatro palabras y cinco estrellas. No convence a quien la lee, no aporta ninguna información sobre tu negocio y, cuando se acumulan varias iguales, forman un patrón fácil de detectar.

Una reseña que alguien escribe en el autobús veinte minutos después de salir de tu local, porque se ha acordado, es larga y concreta y menciona cosas que pasaron. Esa es la que hace entrar por la puerta a un desconocido.

El soporte pasivo no es la versión legal y peor del soporte agresivo. Es la que funciona mejor de las dos.

Tres preguntas para cualquier proveedor

Si estás valorando comprar tarjetas de reseñas, a nosotros o a otro, hay tres preguntas que te ahorran disgustos.

  1. ¿Esto filtra a los clientes descontentos antes de llegar a Google? Algunos proveedores lo venden como una ventaja del producto. Va contra las políticas de Google.
  2. ¿Cuántas reseñas me garantizáis? Si te dan una cifra, o no controlan lo que prometen o piensan conseguirla por un camino que no te interesa. Nadie puede garantizar lo que escriben terceros.
  3. ¿Qué me recomendáis que le diga el camarero al cliente? Si la respuesta incluye pedir cinco estrellas, nombrar a alguien o quedarse esperando, cambia de proveedor.

Cómo lo planteamos nosotros

Nuestras placas se apoyan en la barra o en el mostrador, y llevan al cliente a tu ficha de Google sin preguntarle nada antes y sin apartar a nadie del camino. Son solo NFC, sin código QR: al móvil que no lo lleva no le funciona, y preferimos decirlo antes de la compra.

No existe forma de desviar al cliente descontento hacia otro sitio, y es deliberado. Todo el mundo acaba en el mismo sitio. Ese otro producto se vende, y es el que termina en perfiles suspendidos.

Dónde comprobarlo

Escrito por Reseñas.eus. Vendemos soportes NFC para reseñas en Gipuzkoa y Bizkaia, así que no somos neutrales. Lo que sí hacemos es enlazar las fuentes para que lo compruebes tú.

¿Lo probamos en tu local?

Cuéntanos qué negocio tienes y te decimos qué soporte te encaja y cuánto cuesta. Sin compromiso y sin comerciales detrás.