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Cuánto cuesta una tarjeta NFC para reseñas de Google (y qué te tienen que incluir por ese precio)

6 min de lectura

Cuánto cuesta una tarjeta NFC para reseñas de Google (y qué te tienen que incluir por ese precio)

Es la primera pregunta de casi todo el mundo, y la que peor se responde en internet. Verás tarjetas a tres euros en un marketplace y packs a ciento cincuenta en la web de una agencia, con la misma foto de la misma tarjeta.

Las dos cosas pueden ser precios honestos. Lo que cambia no es el plástico: es qué parte del trabajo haces tú.

El chip cuesta céntimos, y eso no es el secreto de nadie

Una etiqueta NFC NTAG213 en blanco, comprada por unidades sueltas, sale por debajo del euro. Por cientos, por céntimos. Ese es el componente físico entero: una antena de cobre y un chip del tamaño de un grano de arroz, sin batería y sin nada que se gaste.

Lo decimos nosotros, que vivimos de venderlas, porque el argumento se sostiene mejor con el dato delante: si alguien te cobra ochenta euros por «la tecnología», te está cobrando otra cosa y no te lo está diciendo.

Lo que cuesta dinero de verdad es todo lo demás.

Las tres formas de comprar esto, y lo que cuesta cada una

1. La etiqueta en blanco, y te lo montas tú

Coste: entre 0,50 y 2 € por unidad.

Compras las etiquetas, te descargas una aplicación de escritura NFC en el móvil y las grabas tú. Necesitas encontrar la URL correcta de tu ficha de Google —que no es la de tu ficha, es la de escribir la reseña, y no son la misma—, comprobar que funciona en varios móviles y volver a hacerlo si algún día cambias de local o de nombre.

Es perfectamente viable si te manejas. Mucha gente lo hace y le va bien.

Dónde suele torcerse: se graba el enlace del perfil en vez del de escribir reseña, y el cliente aterriza en tu ficha sin saber qué hacer. O se graba sin bloquear el chip, y cualquiera con un móvil puede reescribirlo con lo que quiera. En dónde puedes poner la tarjeta sin saltarte las normas de Google contamos por qué el destino exacto importa tanto.

2. El soporte impreso y configurado

Coste: entre 15 y 40 € por unidad, según el formato y el acabado.

Alguien localiza tu ficha, comprueba que está verificada, graba el chip apuntando a la pantalla correcta, lo bloquea para que no se pueda reescribir y lo prueba antes de dártelo. El soporte va impreso con un texto que invita a acercar el móvil, porque un soporte sin instrucción se queda en adorno.

Aquí es donde está la mayoría del mercado, y donde los precios son razonables.

3. La suscripción con panel

Coste: entre 10 y 30 € al mes, a veces con el soporte «gratis».

El soporte no apunta a Google directamente: apunta a una página del proveedor, que cuenta la visita y luego te reenvía. A cambio tienes un panel con estadísticas.

Es un modelo legítimo, pero conviene entender qué compras. Si dejas de pagar, esa página intermedia puede dejar de responder, y entonces tus soportes ya colocados no llevan a ninguna parte. El chip sigue funcionando; lo que se cae es el destino.

Qué te tienen que incluir por ese precio

Esta es la lista con la que puedes comparar dos presupuestos que se parezcan:

  • La URL correcta, la de escribir la reseña, no la de tu ficha genérica. Pídeles que te lo demuestren con un móvil delante.
  • El chip bloqueado. Si se puede reescribir, cualquiera con un móvil puede apuntar tu soporte a donde le dé la gana. Ha pasado.
  • Que te lo prueben delante, con dos móviles distintos. Un iPhone y un Android, antes de que pagues. Es la comprobación que descubre el noventa por cien de los problemas, y la que menos gente pide. Importa más todavía si el soporte es solo NFC y no lleva QR de respaldo, que es el caso del nuestro: qué pasa con el móvil que no lo lee.
  • Reprogramación incluida si cambias de local, de nombre o de dueño. El soporte no se tira: lo que cambia es a dónde apunta.
  • Garantía y reposición si deja de funcionar.
  • Alguien al teléfono cuando algo falle. Esto no se ve en la foto del producto y es lo que más se echa de menos.

Si un presupuesto no dice nada de la reprogramación ni del bloqueo del chip, no es más barato: está incompleto.

Cuántos necesitas de verdad

Casi nadie necesita veinte. La cuenta razonable es una por punto de contacto, no por mesa:

  • Un bar pequeño: una en la barra, donde se paga. Una.
  • Un restaurante con salas: una por sala o zona de espera, más la de la barra. Tres o cuatro.
  • Una peluquería o una clínica: una en el mostrador de cobro. Una.
  • Un comercio: una junto a la caja, que es donde el cliente ya tiene el móvil en la mano.

Comprar de más no acelera nada. Lo que mueve la aguja es que el soporte esté donde se paga, que es el único momento en que el cliente ya tiene el móvil en la mano.

Las señales de que un precio está inflado

  • Te venden «posicionamiento» o «salir el primero en Google». Nadie puede prometer eso, y quien lo promete está vendiendo algo que no controla.
  • Te ofrecen filtrar las reseñas malas antes de que se publiquen. Va contra las políticas de Google y puede costarte la ficha entera.
  • Te ofrecen «unas cuantas reseñas para empezar». Eso es comprar reseñas, y es motivo de suspensión.
  • El precio depende del número de reseñas que consigas. Entonces el incentivo del proveedor es que las haya como sea, y «como sea» es exactamente el problema.

Lo tienes desarrollado, con enlaces a las políticas de Google para que lo compruebes tú mismo, en qué puedes y qué no puedes hacer al pedir reseñas.

Y lo que cuesta no hacer nada

Es la comparación que casi nadie hace. Si tu negocio tiene ocho reseñas y el de la esquina tiene cuarenta, no compites en igualdad aunque trabajes mejor: quien busca «bar cerca de mí» ve primero el número y la nota, y decide con eso. En cuántas reseñas necesitas para salir en el mapa explicamos cómo calcular tu cifra en diez minutos, que es más útil que cualquier número redondo que te den.

Un soporte de veinte euros que te traiga una reseña más al mes se paga solo el primer mes. Y si no te trae ninguna, el problema no era el soporte: era que nadie se acordaba de señalarlo, o que el cliente no salía lo bastante contento como para pararse.

Nuestro precio

15 € la placa, pago único. El mismo precio para las tres que hacemos: la de reseñas de Google, la de Instagram y la de TikTok. Cambia el arte y a dónde manda el chip, no el trabajo, así que cobrar distinto por cada una nos obligaría a inventarnos una razón.

Está dentro de la banda que en este mismo artículo llamamos razonable, y por ese precio va incluido lo que arriba decimos que te tienen que incluir: la ficha localizada y comprobada, el chip grabado apuntando a la pantalla de escribir la reseña, la prueba con un iPhone y un Android, y la reconfiguración gratis si cambias de ficha o de usuario. Sin cuotas, sin panel de pago y sin renovación.

Si nos cuentas qué negocio tienes te decimos cuál encaja y cuántas te hacen falta, que casi siempre son menos de las que la gente cree. Y si creemos que no te hace falta, te lo decimos también: sin ficha de Google verificada la placa no lleva a ninguna parte, y preferimos perder la venta a que te lleves un cacharro inútil.

Escrito por Reseñas.eus. Vendemos soportes NFC para reseñas en Gipuzkoa y Bizkaia, así que no somos neutrales. Lo que sí hacemos es enlazar las fuentes para que lo compruebes tú.

¿Lo probamos en tu local?

Cuéntanos qué negocio tienes y te decimos qué soporte te encaja y cuánto cuesta. Sin compromiso y sin comerciales detrás.