Si tu negocio no aparece en Google Maps, la causa suele ser una de estas cinco: la ficha no está verificada, existe duplicada, está suspendida, tiene mal la categoría, o sí aparece pero por debajo de los tres primeros resultados y por eso no la ves. Las cuatro primeras se arreglan en una tarde y son gratis. La quinta no es una avería, es competencia, y se trabaja de otra manera.
Vamos por partes, porque el orden importa: no tiene sentido pelear por el puesto si el problema es que Google ni siquiera te ha dado por bueno.
Primero, averigua cuál es tu caso
Cinco minutos y sales de dudas.
1. Búscate por tu nombre exacto, en una ventana de incógnito y con el nombre completo del negocio y tu pueblo. Si no aparece nada, el problema es de existencia: vete a las causas 1, 2 o 3.
2. Búscate por lo que vendes: «peluquería» y tu barrio, «bar de pintxos» y tu calle. Si por el nombre sí sales pero por lo que vendes no, el problema es de visibilidad: vete a las causas 4 o 5.
Esa distinción, existencia o visibilidad, es la que evita perder semanas arreglando lo que no está roto.
Causa 1: la ficha no está verificada
Es la más frecuente en negocios que acaban de empezar o que nunca tocaron la ficha.
Google puede haber creado una ficha de tu negocio por su cuenta, a partir de datos públicos, sin que tú hayas hecho nada. Esa ficha existe, pero mientras no demuestres que el negocio es tuyo no puedes editarla, y Google la trata con mucha menos confianza.
Verificar es gratis. Google decide el método y no se puede elegir: puede ser por teléfono o SMS, por correo electrónico, por videollamada, por carta postal o grabando un vídeo. En la propia ayuda lo dicen claro: «Google determina automáticamente los métodos de verificación, y no se pueden cambiar», y las opciones disponibles dependen del tipo de negocio, la región o el horario.
Si te toca vídeo, prepara antes el rótulo del local, algo con la marca, una herramienta de trabajo y documentación con el NIF. Es el método que más se atasca cuando se improvisa. Lo tenemos desglosado método a método, con lo que hace fallar cada uno, en verificar tu ficha de Google paso a paso.
Causa 2: tienes la ficha duplicada
Pasa más de lo que parece: alguien creó una ficha años atrás, cambiasteis de nombre o de local, o Google generó una automáticamente y tú creaste otra sin saberlo.
Cuando Google detecta dos fichas del mismo negocio, marca una como duplicada y deja de mostrarla. El problema es que a veces la que esconde es la buena, la que tiene tus reseñas.
Búscate en Maps con el nombre viejo, con el nombre nuevo y con la dirección anterior. Si encuentras dos, hay que reclamar la propiedad de ambas y pedir la fusión, no borrar una: si borras, te llevas por delante las reseñas que tuviera.
De dónde salen las fichas que no has creado y cómo fusionarlas sin perder nada: fichas duplicadas en Google.
Causa 3: la ficha está suspendida
Esta es la mala, y suele llegar sin aviso previo.
Google dice que «podemos suspender o inhabilitar los Perfiles de Empresa que no cumplan nuestras directrices». Las causas habituales son un nombre con palabras de más («Bar Ondartza | Los mejores pintxos de Donostia»), una dirección que no es un local real, cambios bruscos de datos, o manipulación de reseñas.
Para recuperarla hay un formulario de apelación. Ten preparada la documentación antes de abrirlo, porque Google avisa de que «una vez que abras el formulario de pruebas, tendrás 60 minutos para enviarlo». Sirve el alta de autónomo o de empresa, una licencia comercial, certificados tributarios o facturas de suministros a nombre del negocio.
Si la suspensión vino por reseñas, conviene entender bien dónde está la línea antes de volver a pedirlas: lo tienes en qué puedes y qué no puedes hacer al pedir reseñas.
El procedimiento completo, con los dos tipos de suspensión y la documentación que de verdad pesa: te han suspendido la ficha de Google.
Causa 4: la ficha está a medias
Aquí ya no hablamos de existir, sino de que Google entienda a qué te dedicas.
El campo que más pesa es la categoría principal. Si eres una sidrería y tienes puesto «restaurante», compites con todos los restaurantes en vez de salir el primero en una consulta mucho más concreta. Después vienen el horario con festivos, los atributos, las fotos recientes y la descripción.
Es una tarde de trabajo, es gratis y lo puedes hacer tú: los siete campos de tu ficha que casi nadie rellena. Y si solo vas a tocar un campo, que sea la categoría principal: es la señal de relevancia más fuerte que tienes.
Causa 5: apareces, pero no en el bloque de tres
Si has llegado hasta aquí y la ficha está verificada, es única y está completa, entonces no hay nada roto. Lo que hay es competencia.
Google explica que ordena los resultados locales con tres factores: relevancia, cómo encaja tu ficha con lo que se ha buscado; distancia, a qué distancia estás de quien busca; y prominencia, cómo de conocido es tu negocio. Sobre las reseñas dice una frase concreta dentro de prominencia: «Cuantas más reseñas y valoraciones positivas tengas, mejor será la posición local de tu empresa».
Cómo se trabaja cada uno de esos tres factores, y cuál es el único que puedes mover de verdad: cómo aparecer en el bloque de tres.
Dos consecuencias prácticas que conviene tener claras.
La primera: la distancia no la controlas. Se mide desde el móvil de quien busca, no desde tu puerta. No existe una posición única, hay una por cada punto del mapa. Por eso preguntarle a un amigo «¿tú me ves?» no demuestra nada, depende de dónde esté.
La segunda: no se puede pagar por salir arriba. Google lo dice con todas las letras: «no hay forma de solicitar ni pagar para mejorar la posición local en Google». Si te llaman por teléfono ofreciéndote el primer puesto en Maps, ya sabes qué contestar.
De los tres factores, el único sobre el que puedes trabajar de verdad es la prominencia, y ahí las reseñas son la palanca principal. Cuántas necesitas no es un número absoluto: es el de los que tienes al lado, y se calcula mirando. Aquí está el método, en diez minutos.
El orden en el que hay que hacerlo
- Verificar la ficha. Sin esto, lo demás no sirve de nada.
- Resolver duplicados. Que todas tus reseñas estén en la misma ficha.
- Completar los campos, empezando por la categoría principal.
- Y solo entonces, trabajar las reseñas de forma constante.
Ese cuarto punto es el único que no se termina nunca, y es donde la mayoría se atasca: el cliente contento se va sin dejar rastro y el enfadado se sienta a escribir. La única palanca honesta es quitarle fricción al que ya está contento, poniéndole el sitio delante en el momento justo, que es exactamente para lo que sirve un soporte NFC en la barra.
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